Mujer que se comió a su Bebe, “Poseída” o enferma
Comentario(s)
Enviar Noticia
Apenas estaba amaneciendo el domingo cuando los gritos desgarradores y desesperados de una madre joven levantaron de manera repentina a casi todo el vecindario: “El diablo –decía la mujer— se metió en mi… me mandó a que le hiciera eso a mi bebé, que matara a mi hijo… él me lo dijo”.
Varias personas de la vecindad salieron aún en ropa de dormir para tratar de averiguar que era lo que estaba pasando. Cuando vieron a la madre ensangrentada, se asustaron: era evidente que había ocurrido una tragedia, pero pocos se imaginaron lo grande –y grave— que era. De todas formas, unos optaron por llamar al número telefónico para emergencias.
Dentro de la casa donde vivía la mujer que gritaba, otra persona ya había hecho lo mismo: marcar el 911, y dar cuenta de lo que estaba pasando, aunque en realidad, ella todavía no sabía a ciencia cierta lo que era. Solo veía sangre por todos lados. Después de colgar, sin embargo, se fijó en algo que la dejó casi paralizada: espadas ensangrentadas, un cuchillo y, lo peor: el cuerpo de un niño degollado, mutilado en varias partes, y aún sangrando.
Hilo de la historia
Quien tuvo que ver todo eso para comprender la magnitud de la tragedia que estaba pasando, fue Gloria Sánchez, la hermana de Otty, la protagonista principal de esta historia de horror que ocurrió en la vida real, en un barrio apacible de clase media de la ciudad de San Antonio, de esos barrios donde casi nunca pasa nada.
Es por eso que ni Gloria Sánchez, o Scott W. Buchholz, el papá del niño, ni mucho menos Gloria Rodríguez, una de las vecinas más cercanas a los Sánchez-Buchholz y también una de las que llamó al 911, ni de hecho casi nadie en San Antonio o Houston, o Texas en general, salían del asombro que ha causado la muerte, el desmembramiento y la ingestión (comida) literal de un bebé de solo tres semanas de nacido. Todo por cuenta de Otty, la madre del bebé.
La mujer, Otty Sánchez, de 33 años de edad, fue acusada de manera formal del homicidio, cometido con agravantes, en la persona de su propio hijo, Scott Wesley Buchholz-Sánchez. Pero todo fue una simple acción o requerimiento legal, pues cuando finalmente la policía llegó al sitio de los hechos, y vieron el cadáver del bebé, Otty les dijo que había sido ella quien había cometido el asesinato y la desmembración del bebé. Pero no solo eso, también dijo –y era evidente que así había sido— que se había comido algunas partes del niño recién nacido, como un poco de los sesos y de los dedos de los píes. Todo eso, según seguía diciendo, porque “el diablo me lo ordenó”.
Se riegan las especulaciones
Pero no solo los policías oyeron la desgarradora denuncia. Otras personas, como Gloria Rodríguez, también la oyeron: “Yo lo maté, sí, sí, yo lo maté con mis manos, fui yo quien hizo todo eso –decía a gritos la mujer, de acuerdo con la versión de la señora Rodríguez, la vecina que habló telefónicamente con el Día Semanal—, es que el diablo me lo ordenó. Fue el diablo el que me dijo que lo hiciera… fue el diablo. El diablo se metió en mi, dentro de mi, y me ordenó que le hiciera eso a mi bebé, que matara a mi hijo… a mi bebé”.
La señora Rodríguez comentó que al principio no le hizo caso a los gritos de Otty. “Muchas veces yo y otras vecinas la habíamos oído gritar cosas parecidas. Decía que el diablo o los espíritus, o lo que fuera, le decían cosas, pero eso era cuando se volvía loca, o sea cunado la atacaba ese mal… esa como esquizofrenia que dicen que ella tenía.
De resto, en otras circunstancias –agregó la vecina—, cuando no estaba así, era una persona muy amable, cariñosa, muy colaboradora y amistosa con los vecinos, aunque en realidad ella salía y hablaba muy poco”.
Sin embargo, y a pesar de lo dicho por la señora Sánchez, se ha regado como pólvora la versión especulativa de que la joven madre, Otty, estaba realmente poseída por el demonio. Algunos medios de comunicación, incluso, han dado crédito a esos rumores.
Con el fin de buscar claridad al respecto, El Día Semanal habló con un sacerdote (ver recuadro), quien puso en claro la diferencia entre una “posesión diabólica” y una enfermedad mental.
Pensando en la muerte
El marido y padre del niño muerto, al principio dijo que su mujer era muy tierna y dulce. Pero luego cambió un poco la versión. “Sí, es cierto que ella era una buena persona, una mujer dulce a la que yo amaba, bueno creo que amaba –dijo Scott W. Buchholz, papá de la criatura, durante una entrevista telefónica— pero pienso que debe… que necesita pagar por lo que ha hecho… la tienen que matar a ella también por lo que ha hecho. Es necesario ejecutarla por eso”. Buchholz había abandonado a Otty unos días antes de la tragedia, pero no dio explicaciones acerca de por qué lo hizo.
Por su parte Gloria, la hermana de Otty, y quien estaba con ella cuando ocurrieron los hechos, no piensa lo mismo que Buchholz: “Yo me estaba quedando unos días en su casa para cuidarlos a ella y al bebé. Era el amanecer del domingo, y yo estaba dormida con mis hijos, cuando me despertaron los gritos de Otty. Creo que su enfermedad mental empeoró durante esa noche, aunque ella ya traía síntomas serios desde hacia varias semana, creo que desde que nació el bebé. Mi sobrina ya había estado internada varias veces en una unidad psiquiátrica. Es más, del hospital llamaron varias veces para preguntar cómo estaba”.
Voces del recuerdo
En efecto, de acuerdo con la versión de un portavoz del Hospital de la Universidad de San Antonio que no quiso ser identificado, Otty, aparentemente, tenía un largo historial de problemas mentales. Entre estos estaban la esquizofrenia, delirios de persecución y de apariciones, todo al perecer ocasionado, o agravado, por una seria depresión post-parto. El Día Semanal intentó obtener datos más precisos sobra la enfermedad de la señora Sánchez, pero le fueron negados “debido a que el caso está en investigación”, según dijo una persona que atendió la llamada.
Otty, por su parte, fue hospitalizada en ese centro de salud. La llevaron esposada y bajo vigilancia policía estricta mientras era atendida debido a las heridas que ella misma se causó después de lo que le hizo a su hijo.
El drama de la familia Sánchez ha hecho recordar en Houston el caso de Andrea Yates, quien el 20 de Junio de 2001, asesinó a sus cinco hijos ahogándolos en una bañera. El hecho sucedió en el barrio Clear Lake, en el sur de esta ciudad, cercano al Centro Espacial Lyndon Johnson, donde su esposo, Rusty Yates, trabajaba como ingeniero.
En la actualidad, Andrea se encuentra recluída en una prisión siquiátrica situada en Kirville, a unas 250 millas al oeste de Houston, luego de haber sido condenada a cadena perpetua por el asesinato de sus hijos.
Fuente | El Dia Net
- Angelina Jolie, la Mujer más Bella del Mundo según la lista de 'Vanity Fair'
- Virginia Oldoni, La Mujer del Sexo de Oro Imperial
- Mujer y niña mueren en Perú a causa de la gripe AH1N1, informa Ministerio de Salud
- Mujer que se comió a su Bebe, “Poseída” o enferma
- Mujer que intentó matar a Gerald Ford será liberada el 16 agosto
- Lo multan por besar a una mujer tras hipnotizarla
- Detienen a mujer egipcia por casarse con siete hombres en un mes y medio
- Sudán prohíbe a mujer de caso pantalones viajar al exterior
- Adolescentes malinterpretan gritos sexuales
- Un alcalde ofrece un millóm de dolares aquien encuentre una sirena



Ciego Orinando a la Gente - cámara oculta
Daniel Radcliffe canta en los Premios Tony 2011
Un insólito y gracioso partido de futbol
Gato loco que ataca su propio cuerpo
Perro bailando flamenco


Comentarios